Tola y Maruja, en busca del sueño americano

Noticias | Jueves 06 de julio de 2017
Federico Gómez
gomezcanciones@gmail.com

Tola y Maruja regresan al escenario de CasaTeatro El Poblado con su nueva obra Tola y Maruja Piden la Visa, una divertida comedia donde estas entrañables tías cuentan sus aventuras en busca del sueño americano.

Tola y Maruja, en busca del sueño americano

Foto: Cortesía Tola y Maruja



Engalanadas con unas coronas parecidas a las de la Estatua de la Libertad, las dos amigas buscan caer bien al cónsul para que les dé la visa y así, poder cumplir su deseo de viajar. “El sueño mío es casáme con un gringo ricachón, pa´aseguráme una pensión bien buena en dólares”, comenta Tola, explicando la razón de este intempestivo proyecto.

Así mismo, Maruja comenta que todo este embeleco de ir a conseguir maridos en Estados Unidos es aprobado por sus actuales esposos Ananías y Perucho. “Quedamos en que no nos arriesguemos los cuatro. Entonces nos van a esperar aquí. Ellos también están esperanzados con la pensión de los gringos”.

Los secretos de Tola

Tola y Maruja no temen ir a los Estados Unidos de Donald Trump. Todo lo contrario, cuentan los rumores que el excéntrico primer mandatario norteamericano y Tola tuvieron un affaire en el pasado, cuando Tola visitó ese país y estuvo de ilegal una temporada. “Yo conozco a Donal Tron. Espero que él me reconozca, porque cuando yo fui la primera vez a Estados Unidos, que me fui por el güeco, fui sirvienta en su casa”, cuenta.

Esta aventura romántica, de la que se conoce muy poco, transcurrió cuando Tola trabajaba como empleada doméstica en la casa de Trump. “¡Ese degenerado casi la viola!”, dice una escandalizada Maruja, tras la mirada compungida de Tola, quien se niega a seguir hablando del hecho. “No contés eso que es una cosa muy íntima. Además Melania es una mujer muy celosa. Y este Donal Tron le pegaba, la insultaba, le decía dizque “¡hispana, musulmana!”. Le pegaba unas insultadas…”.

Por si fuera poco, Tola esconde otro oscuro secreto de su primer viaje al país del Tío Sam. “Como les parece que Pablo Escobar me pidió el favor de llevále a Mayami un kilo de areparina, dizque pa´la mamá que estaba pasiando allá. Entonces ahí caí a la guandoca”, recuerda sin tapujos. No obstante el pasado, pasado. Todo está perdonado y ahora ambas quieren regresar y hacer las cosas por el derecho. ¿Les darán la visa?

Todas las verdades y el desenlace de esta disparatada aventura quedarán al descubierto en la temporada de Tola y Maruja Piden la Visa, del 6 al 15 de julio (con funciones jueves, viernes y sábado a las 8 p.m.) en CasaTeatro El Poblado.