En Bello hacen un espectáculo a oscuras

Noticias | Sábado 10 de junio de 2017
Olga vásquez
olgavasquez@salallena.com

Hoy termina la temporada Noctámbulo en Teatro Galeón, una obra que nos invita a cerrar los ojos y abrir los sentidos.

En Bello hacen un espectáculo a oscuras

Salallena



No vemos ninguna escenografía, no existen reflectores, ni escenario, buscamos sentarnos en algún lugar por instinto dentro de una sala de teatro que se convierte en un escenario de 360 grados y allí nos sumergimos en la más absoluta oscuridad. Bienvenidos al único teatro de todo este valle que realiza un espectáculo a oscuras.

Hoy termina la temporada Noctámbulo en Teatro Galeón, una obra que se realiza bajo la técnica de teatro ciego, un espectáculo sin límites, donde los actores no solo cuentan e interpretan una historia, sino que la hacen real con sus cuerpos, sus sonidos, los ruidos del ambiente, su respiración, llenando el espacio de sensaciones y lo mejor de todo, es que ponen a nosotros los espectadores en el centro de la escena.

La historia de este montaje es hermosa y comienza un día cuando el Teatro Galeón se presentó en el Teatro Matacandelas con su obra “Del otro lado del Jardín”. A esta función entró un espectador asistido por otra persona y este joven hizo el ademán de “me eriza la piel”, una persona del grupo la vio y dijo en voz alta, vino un invidente. Entonces Alexis Gómez, el director se preguntó ¿Qué sucede cuando uno monta una obra para ciegos?

La respuesta se llama Noctámbulo, una obra que articula cuatro cuentos de Edgar Allan Poe “El Cuervo”, “Gato Negro”, “Los crímenes de la calle Morgue” y “El corazón delator”, a través de la trama de un juicio, donde William Wilson, el acusado y personaje principal, narra los hechos que lo han llevado ante la justicia.

 Para poder llegar a este montaje fue mucho lo que estudiaron, se prepararon, probaron y observaron. El trabajo de campo de este proceso creativo incluyó dos viajes a Argentina, país que le da origen a esta técnica teatral con la obra “Caramelo de limón” del director Gerardo Bentati.

Para esto, necesitaban recursos y como la vida es tan justa, fueron los ganadores de la Beca de Creación Teatral del Ministerio de Cultura en 2014, en el proyecto incluyeron el trabajo de campo, entonces pudieron viajar a Buenos Aires, Argentina para hablar con este director y conocer de primera mano el proceso de su trabajo creativo. ¿Y saben que contestó Gerardo Bentati cuando Alexis le preguntó que si podían asistir a algunos ensayos?

 “Me ha costado mucho trabajo experimentar, he echado a perder, esto me ha costado un gurgo de guita, por eso no podría decirte mi técnica. Si querés te damos 30% de descuento en cada boleta y venis a las funciones

Por su puesto que aceptaron la oferta y comenzaron el trabajo de campo que consistió básicamente en la observación del grupo teatro ciego de allá y el análisis técnico flash back que hacía Alex en cada función, para que cuando regresaran a comenzar el montaje tuvieran muchas ideas.

Regresaron a Colombia, a Bello y duraron cuatro meses experimentando la técnica de prueba y error, totazos con los compañeros y rodillazos con los objetos, medían la dimensión del espacio con juegos prácticos y como los invidentes usaron las manos como su primera antena, porque cuando la mano falla responde la cabeza. Así tal cual fue el montaje de esta obra.

Un día sintieron que la obra estaba lista para ser presentada y realizaron su primera función con la Escuela de ciegos y sordos de Campo Valdés, un evento que sorprendió a todos los espectadores, tanto que lo compararon con el realismo mágico de Gabriel García Márquez. Ese mismo día una de las espectadoras, que sufre de desautonomía, dijo que parecía vivo y se desmayó por todas las emociones que le produjo la obra.

Historias bonitas es lo que tenemos por compartir de esta propuesta teatral, que modifica el escenario, reta la memoria sensorial porque se vuelve forma estética y no un medio de experimentación, le propone al espectador ser parte, porque no está al frente de un espectáculo sino dentro del mismo y los actores crean un universo para que  reaccionemos al olfato, al sonido, al sentido y al gusto, y por lo menos una vez, dejemos descansar a los ojos sin estar dormidos.