El Insepulto, para soltar los demonios

Noticias | Jueves 10 de agosto de 2017
Federico Gómez
gomezcanciones@gmail.com

“Nosotros estamos llenos de Antígonas en Colombia”, asegura José Félix Londoño, director del Teatro El Trueque y de la obra El Insepulto, que se presenta este fin de semana en CasaTeatro El Poblado.

El Insepulto, para soltar los demonios

Foto: archivo Teatro El Trueque.



Esta obra, llamada El Insepulto o yo veré qué hago con mis muertos, una adaptación de la clásica historia de Sófocles donde la valiente Antígona busca desesperadamente enterrar a su hermano, enfrentándose a las fuerzas externas e internas que tratan de impedirlo, para salvaguardar su dignidad.

Pero, además de estar basada en esta historia universal, El Insepulto tuvo un origen más personal. “Yo tengo un hermano desaparecido hace 25 años. No hemos podido encontrarlo, lo buscamos mucho en el CTI, me tocó ir muchas veces a la morgue. Entonces tenía eso atrancado, me sentía como una Antígona”, cuenta José Félix.

Ese ejercicio de catarsis, junto a una investigación y recopilación de testimonios, derivó en una obra que muestra el dolor y la incertidumbre de las mujeres en el conflicto armado. “Las mujeres nos hablaban mucho de la matriz, el dolor que sentían las madres, hermanas y esposas”, comenta el director.

 

Una mirada femenina

A lo largo de la obra, podemos ver varias perspectivas femeninas del conflicto. “Son todas las posiciones y puntos de vista de las mujeres en la guerra, donde todos hemos sido víctimas directa o indirectamente”, explica Ana Otálvaro, actriz de El Trueque. Por ejemplo, la relación entre Ana, la protagonista, y su hermana. “Está la hermana rebelde, que quiere buscar a su hermano a toda costa y está Ismira que representa a una mujer con unas convicciones religiosas muy fuertes, muy arraigadas que se resiste a la verdad”.

Además de indagar en lo femenino, otra de las virtudes de El Insepulto es presentar una visión estética de un tema tan complejo. “La poética de la muerte, de lo desconocido, de la guerra. Cómo ambientar una casa de campo, por ejemplo, o la representación del muerto. Eso es lo que hace que la obra sea rica y haya sido invitada a varios festivales. Nos reconforta saber que hemos cumplido el objetivo y que la gente logra ver eso. La gente sale alterada, pero es una tarea del teatro tocar esas fibras”, asegura José Félix.

Desde su estreno en 2013, El Insepulto o yo veré qué hago con mis muertos ha tenido una gran acogida entre la audiencia y se ha posicionado como una de las obras más importantes sobre el conflicto armado colombiano en los últimos años. “Se han generado muchas sensaciones y sentimientos. En la última temporada, por ejemplo, una mujer realmente entró en shock en la última escena y los actores tuvimos que ir donde ella a ayudarla a salir de ese trance. Nos contó que había sufrido una toma armada y que había revivido todo ese recuerdo doloroso”, recuerda Ana.

Además de haber tenido varias temporadas en El Trueque, este montaje, según cuenta Ana Otálvaro, “ha estado en colegios y lo hemos presentando en el marco de jornadas de la memoria, para víctimas directas del conflicto. Han sido unas funciones muy bellas porque después se hacen conversatorios y todo lo que la gente logra leer y sentir es muy satisfactorio”.

 

El sombrero de Cleófenes 

Sumado a la buena interpretación actoral y la impecable producción técnica, el éxito de la obra gira alrededor de pequeños detalles que dan una mayor carga simbólica. Por ejemplo, el sombrero que utiliza Cleófenes, uno de los personajes, tiene una historia particular, según nos cuenta José Félix.

“Estábamos presentándonos en Cúcuta y comencé a hablar con el conserje del teatro, muy formal. Empecé a contarle un poco el proceso del teatro, le hablé de El Insepulto y él me preguntó: ´¿Quién hace el personaje del paraco, del malvado?´. Le dije que yo. “Aquí tengo un sombrero de Carlos Castaño. Lo dejó un trabajador de él cuando estaba trasteando a la esposa y yo creo que usted lo puede tener, le puede servir a su personaje´. Se ha vuelto un ícono hacer el personaje con el sombrero de Carlos Castaño”.

Todo está listo para la micro temporada de El Insepulto o yo veré qué hago con mis muertos, que se realizará en CasaTeatro El Poblado el 11 y 12 de agosto, en el marco de Salas Consentidas. Puedes conseguir tus entradas en Salallena.com dando clic aquí: Comprar entradas.